Mary Cañellas

“Mi lugar favorito de Palma es Santa Catalina. Aúna tradiciones, historia y arquitectura, y tiene una gran oferta gastronómica y lúdica, llena de vida.”


Mary Cañellas es una apasionada del diseño, la decoración y de Mallorca. Es periodista y, ahora también, emprendedora con ES BOLIC, una tienda online cuyo objetivo es recuperar el valor de la artesanía mallorquina aunando tradición y contemporaneidad. Un espacio que nace con la finalidad de rediseñar el estilo de vida mediterráneo para posicionarlo en el siglo XXI, fabricando productos con alma inspirados en el pasado.

¿Qué significa para ti la fotografía?
Es un cúmulo de sensaciones. Personalmente, significa experimentar, liberar la creatividad que hay dentro de mí y que sale de manera espontánea apenas sin pensar, simplemente dejando volar la imaginación. Es diversión, disfrutar de ese instante que te envuelve y una manera de abstraerme y relajarme.

¿Qué es lo que más te apasiona de esta afición/profesión?
Para mí, la increíble capacidad de plasmar la belleza de la cotidianeidad y de la simplicidad. De retratar la realidad y, al mismo tiempo, de poder darle un nuevo sentido; de ofrecer una nueva perspectiva que cambia por completo el concepto de la imagen y de lo que estás viendo. Para mi, la fotografía te permite ver más allá de los objetos y las escenas, y te da la oportunidad de mostrar la esencia de la realidad que se escapa a los ojos. Pero, sobre todo, lo que más me apasiona es la conexión social que existe entorno a ella. Debo confesar que me ha sorprendido de manera extraordinaria. Nunca pensé que las amistades 2.0 pudieran darme tanto y ser tan profundas e intensas en cuanto a emociones se refiere.

¿Qué cuentan de ti tus instantáneas? ¿Y qué hay detrás de ellas?
Creo que la fotografía nos representa, nos describe y, en definitiva, dice quiénes somos. En mi caso, podría decir que es como un diario personal contado en imágenes. Tras ellas, está mi vida, quien soy, qué me gusta y qué quiero ser, mis metas y mis ilusiones. En estos momentos muchas de las fotos que hago son para mi proyecto, un sueño que se hizo realidad hace muy poco.

¿Qué es lo que más te gusta fotografiar?
Desde hace unos años, mi estilo es muy minimalista, con mucha luz y muy neutro, limpio en cuanto a fondos. Así que busco estampas que sean muy simples, objetos cotidianos con los que disfruto haciendo composiciones. Muchas veces desayunos, me apasionan, no sé por qué, al igual que fotografiar cafés, unas simples flores, detalles en diseños de interiores pues me encanta la decoración. En definitiva, intento descubrir la belleza en la simplicidad. Algo que, muchas veces, siento que me limita mucho en cuanto a expresividad pero que al mismo tiempo me apasiona.

¿Por qué has elegido Instagram como plataforma de comunicación?
Instagram es verdaderamente algo mágico para mí. Me aficioné a la fotografía a través de Instagram, cuando conocí una comunidad australiana que me enamoró. Desde entonces he conocido a centenares de personas de muchos países y culturas diversas, a las que me siento muy unidas de una manera muy especial a través de la fotografía y gracias a esta red social, y que ya son como parte de mi familia, de esa familia 2.0 que me siento muy feliz de tener. Eso para mí eso es lo más importante de mi fotografía y creo que es algo extraordinario. Compartimos nuestro día a día, experiencias, conocimientos… ES BOLIC no podría haber sido posible sin el empuje y el apoyo de esta comunidad. El cariño que recibes, lo que descubres, compartes, etc… no he experimentado nada igual en ninguna otra red social. Incluso, han surgido colaboraciones para mi proyecto que no podrían haber sido posibles sin todo ello.

¿Por qué crees que es importante que los ciudadanos participen en el concurso Palma365? ¿Cómo los animarías a participar?
Es importante porque realmente es el ciudadano el que vive la ciudad de primera mano y el que mejor puede definir cómo es nuestra ciudad. Hay que salir, explorar y mirar desde otras perspectivas. Les animo a que cualquier día salgan a pasear por Palma y observen la ciudad desde el objetivo de la cámara porque descubrirán una realidad oculta, invisible y que es extraordinaria, que se nos escapa diariamente porque vemos, pero no miramos. Estoy convencida de que verán otra ciudad y que disfrutarán de esta experiencia, que para mí es mágica. Así que les invito a que la sientan y se diviertan con ella.

Tres estaciones, tres planes. ¿Qué propuestas recomendarías hacer a quienes visitan Palma durante el invierno, la primavera, y el otoño?
En invierno Palma tiene una gran oferta cultural, sobre todo en cuanto a tradiciones populares se refiere, sin dejar de lado la gastronomía. Aunque creo que es en primavera cuando la ciudad invita a disfrutar verdaderamente de ella, de la vida en las terrazas y del buen tiempo. Para otoño, me quedaría con la tranquilidad que se respira en Palma cuando el bullicio del verano ha terminado. Disfrutaría de las playas y sus atardeceres, y optaría también por un ocio más deportivo.

Y si tuvieras que elegir un sólo rincón de Palma por encima de todos, ¿con cuál te quedarías?
Con el barrio de Santa Catalina. Mi favorito y, además, un gran ejemplo de cómo se puede rehabilitar un barrio. Es un lugar muy especial que aúna tradiciones, historia, arquitectura, y con una gran oferta gastronómica y lúdica, llena de vida y sitios bonitos.

Si un amigo de fuera te dice que está planeando hacer un viaje a Palma, ¿qué plan le dirías que no se puede perder bajo ningún concepto?
Depende de la nacionalidad y la estación del año. Creo que un recorrido por la ciudad más monumental con parada en Santa Catalina, terminando con una puesta de sol en la playa.

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